«Desde prácticamente todos los puntos de vista, el mundo nunca había estado tan bien como hoy. Los seres humanos viven más años y gozan de mejor salud, y muchos países que dependían de la ayuda exterior son hoy autosuficientes. Uno pensaría que este asombroso progreso sería motivo de gran celebración, pero lo cierto es que a Melinda y a mí nos sorprende constatar cuánta gente está convencida de que el mundo va a peor. La creencia de que el mundo no puede hacer nada para erradicar la pobreza extrema y las enfermedades es no solo errónea, sino también dañina. Por eso, en el mensaje de este año vamos a diseccionar algunos de los mitos que ponen trabas a nuestra labor. Esperamos que la próxima vez que oigan a alguien referirse a esos mitos hagan lo mismo.»
Con este optimismo se presentaba en enero la Carta anual de Bill Gates, que por primera vez en cinco años no hace referencia a las actividades de la Fundación Bill&Melinda Gates, si no que centra exclusivamente en los tres mitos que entorpecen la lucha contra la pobreza y las enfermedades, a saber:
- Los países pobres están condenados a seguir siendo pobres.
- La ayuda exterior es un despilfarro.
- Salvar vidas contribuye a la superpoblación.
Lee cómo los Gates desmontan estos mitos accediendo al Mensaje Anual del 2014.